lunes, 5 de enero de 2015

Música en la piscina.

Pequeños grandes descubrimientos.
Con el nuevo año llegan los buenos propósitos y uno de los más reiterados es el de practicar algo de ejercicio. 
Muchos son los que se apuntan al gimnasio y se compran una equipación deportiva completa para a las pocas semanas, abandonarla  junto a sus objetivos y motivación en un rincón del armario.
Mi práctica deportiva favorita es la natación, y una de las pocas con las que he conseguido ser lo suficientemente disciplinada y tener la asiduidad necesaria para llevar practicándola durante muchos años, invierno y verano, varios días a la semana.
Es bastante frecuente escuchar de la gente 2 tópicos sobre la natación: que nadar es el deporte más completo y que les resulta muy aburrido. 

 - "Pues a mí ya no."

Desde que descubrí los reproductores de música acuáticos cambiaron por completo mis sesiones de natación y ya nunca voy sin ellos a la piscina: las sensaciones en el agua son mucho mejores y el tiempo pasa volando disfrutando de tu música favorita. Alterno canciones de más ritmo con otras más lentas y las voy seleccionando en función de si lo que quiero en ese momento es motivarme o relajarme.


El que uso ahora y que aquí os muestro es comodísimo, porque va todo en una sola pieza y no lleva cables que entorpezcan tus movimientos o con los que puedas hacerte un nudo alrededor del cuello y morir asfixiado (esto último es una broma, naturalmente, pero he visto 1000 maneras más estúpidas de morir en un programa de televisión que lleva ese título.)
Se trata del modelo Sunstech Triton, con 4 GB de capacidad y una autonomía de la batería de hasta 10 horas. Su precio ronda los 45€ y lo adquirí en Fnac.
El aparato en sí es muy fácil de manejar. Posee 4 botones, para subir/bajar  el volumen y para adelantar/retroceder las canciones.


Incorpora unos protectores de goma para los oídos, que a la vez sirven como tapones. En la caja salen de varios tamaños y se quitan y se ponen con facilidad para secar el agua. 





Para introducir las canciones lleva un cable con una entrada USB al ordenador y otra más pequeña al aparato, que abrimos y cerramos con un tapón de rosca. Para cargar la batería, a través del USB también.


Naturalmente, tienes de muchas marcas, modelos y precios, solo es cuestión de buscar el que más se adapte a tus necesidades, pero yo con este estoy muy contenta. La calidad del sonido es muy buena y realmente la batería dura todo lo que dice.

Sólo hay un pequeño problema. Si haces de él un uso excesivo como yo, (varios días a la semana en sesiones de más de 1 hora sin salir del agua), al cabo de un año aprox. empieza a dar algún fallo: se deteriora la calidad del sonido, no responde algún botón, se agota antes la batería... (hay que comprender que estamos sometiendo a un dispositivo electrónico a altas dosis de humedad continuamente). No obstante, en el Servicio Técnico de Fnac me han atendido siempre de maravilla y solventado el problema de manera rápida y eficaz (además de gratis) durante los 2 años que dura la garantía.

Si os dais mucha prisa aún os lo pueden traer los Reyes Magos, y si no, adquiridlo vosotros mismos ( por ejemplo, con el vale que os den cuando vayáis a devolver los regalos con los que los Reyes no hayan estado muy acertados).
¡FELICES REYES A TODOS!

1 comentario:

  1. Qué idea tan buena!!! A mí también me gusta nadar, aunque sólo soy una aficionada...Tomo nota, para hacerme un auto-regalo... Un saludo.

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